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| UDCPhotoPress / Adrián R. Meneses M. |
Fredi E. Goyeneche es barranquillero de nacimiento pero cartagenero de corazón, un alma caribeña en todo el sentido de la palabra. Ha sido profesor de todas y cada una de las universidades de Cartagena, en las cuales siempre deja impregnada su esencia y toda su pasión por la labor formativa de agentes de cambio.
Su vida académica ha girado alrededor de la universidad de sus amores: la Universidad de Cartagena, en la que se graduó y con la que se siente profundamente vinculado espiritualmente.
“Es rico siempre dictar clase”, me confiesa entre una sonrisa de satisfacción.
Su vocación por ser docente estuvo presente desde su infancia. Es hijo de analfabetas. Su mamá fue su primera alumna, así que mientras cursaba primaria, simultáneamente él le enseñaba, no sólo a leer, sino a sumar, restar y multiplicar. Aunque aclara entre risas que nunca logró enseñarle a dividir.
Hoy en día se le puede ver dictando clases con la misma pasión de siempre, sembrando la semilla que permita desarrollar una mejor realidad. Para este fin ha desarrollado ciertas estrategias que incluye el uso de la tecnología como medio fundamental para transmitir y analizar información, proceso que realiza a través de su cuenta en Facebook; por medio de ésta transmite artículos (algunos escritos por él) y noticias de actualidad política y económica. Además del uso de herramientas tecnológicas, pone a disposición de sus alumnos su propia biblioteca y lo que él denomina: La Academia del Palo de Mango, ubicada en su propio hogar.
Lo que le resulta más satisfactorio y placentero de dictar clase, asegura, es el sentirse con el privilegio de tener la gran responsabilidad de formar agentes de cambio, “pues eso son los estudiantes: personas que se están formando como agentes de transformación social”.
Desea ser recordado como un hombre que cumplió a cabalidad con su deber; desea además dejar un mundo en el cual exista mayor equidad social, ideal que para muchos es utópico.
Sólo le quita el sueño la posibilidad de despertar algún día y descubrir que la U. de C. no hace parte de su existencia.
“La vida no tiene secretos ni fórmulas, la vida se vive, es lo que pasa mientras pensamos en el futuro; sin embargo un elemento muy importante: la serenidad. El fin mismo de la vida (aunque pareciese contradictorio), es el de ir así sea de derrota en derrota, pero siempre hacia la victoria final.”